La semana pasada tuve un accidente en coche. Por una vez, no tuve la culpa. Me dieron un golpe, subiendo un puerto, y acabé golpeandome contra el protector. Casi no me podía mover por el dolor que tenía en el cuello, y la verdad es que me preocupé mucho... ¿Y si fuera algo serio?El médico lo descartó, gracias a Dios. Un esguince cervical, lo que significaba una baja temporal de una semana. No me gustaba nada la idea de quedarme solo en casa durante ese tiempo, pero no me quedaba elección.Pero en algo me equivoqué, y mucho. La verdad es que no estuve ni un solo momento solo: mi familia me ha tenido sobre algodones, y desde el colegio no he parado de recibir llamadas y mensajes de ánimo.No estuve solo...Es lógico pensar que la familia te cuide en esos momentos tan delicados, pero... ¿quién puede soñar con un trabajo en el que tus compañeros son mucho más que eso, que son tus amigos?Al llegar a Aldovea no me imaginé que me encontraría con esta calidad humana. Es incomparable. Es el sello de Fomento, vivido a fondo. No nos importan las notas: nos importan las personas. Este mensaje ya no será simplemente el que emplé con los padres para animarles y entusiasmarles con gran proyecto que cada día se realiza en el colegio, sino que será una realidad tangible que he podido experimentar, que he vivido y que me ha llegado al alma.No hay nada peor que la soledad. Por el contrario, no hay nada mejor que estar rodeado de los que te aprecian y estiman, a pesar de que conocen tus defectos y manías, y a los que tú aprecias y estimas de igual forma. No sé si el resto de colegios de Fomento son también así, pero siento que Aldovea es único.Y no sólo por los compañeros, sino también por los alumnos.Hoy, cuando me he reincorporado, mis alumnos de 4º de Primaria A, me han preparado "un festín sorpresa": patatas y coca cola, chocolate y golosinas. Me ha sabido como la mejor comida que haya comido nunca.Y el resto de alumnos a los que imparto alguna asignatura, a los que he escuchado decir "Hemos rezado por usted para que volviera pronto". ¿Hay algo más increíble que escuchar a uno de nuestros pequeños mosntruos decir que ha rezado por nosotros? Es en los momentos malos cuando las personas demuestran su auténtico valor. Y he descubierto, en este mal momento vivido, que el valor de los profesores de nuestro colegio, que el valor de nuestro alumnos, es la mayor riqueza que podríamos atesorar. No hay joya ni tesoro que se le pueda equiparar.No sólo marcamos la diferencia por los resultados académicos, sino por la calidad humana ante todo. ¡SOMOS RICOS, TAN RICOS QUE NOS PODRÍAN ENVIDIAR POR ELLO!
Gracias a todos por el apoyo demostradoPD: a pesar de lo que podáis pensar, el "mini-banquete" fue un éxito: ni una gota de líquido en el suelo, ni una patata al recogerlo todo.
1 comentario:
Hola a todos:
Me ha encantado esta carta, pero por que hay una persona detrás, una gran persona.
Esta vez me ha dejado sin palabras, muchas gracias por todo amigo.
Aldovea crece y VAYA SI CRECE!!
Publicar un comentario